Esta distinción rinde homenaje a una Maison de excepción: su historia, su elegancia y un servicio en el que la atención se convierte en arte. Un reconocimiento internacional que confirma la proyección de La Mamounia, referente entre las direcciones más bellas del mundo.
Desde 1923, La Mamounia perfecciona un mismo gesto: el de la hospitalidad. Más que un galardón, es una promesa: la de reinventar este arte sin traicionar jamás su espíritu.