
Viva La Mamounia intensamente, desde la mañana hasta el anochecer
Fecha de publicación: 16 de abril de 2025
Saborear…
- Un brunch dominical con la dulce nota final de un helado Ispahan...
- Una pizza o un plato de pasta fresca en nuestra trattoria L’Italien by Jean-Georges...
- La hora del té en Le Salon de Thé by Pierre Hermé...
- El refinamiento supremo de la trilogía Caviar-Salmón-Champán en el bar Le Churchill...
- El pato laqueado de L’Asiatique by Jean-Georges, servido en dos platos, como manda la tradición pekinesa...
- Una cata privada de grandes añadas en La Œnothèque...
- Un Spicy Margarita para acompañar la puesta de sol desde la terraza de Le Club...
- Una cena romántica en uno de los espacios Les Lanternes...
- Una copa de champán a la sombra de un algarrobo en Le Bar Majorelle...
Descubrir…
- El huerto de La Mamounia, con sus hortalizas y hierbas frescas...
- Una visita a nuestras tortugas...
- Un paseo por los jardines centenarios, seguido de una degustación de pasteles en Le Menzeh by Pierre Hermé...
- El «Wall of Fame», que honra la memoria de las innumerables celebridades que han pasado por aquí...
- Las seis alcobas y el patrimonio artístico y cultural de La Mamounia...
- Las 27 fuentes de La Mamounia...

- Una clase particular con vistas de los jardines en nuestra sala de fitness...
- Un momento de bienestar con el tratamiento Hamman Royal en nuestro Spa...
- Una novela en un banco del jardín o en una tumbona junto a la piscina...
- Una partida de pinball en la sala de juegos...
- Una visita a la tienda para regalarse el difusor Dattes y llevarse un trocito de La Mamounia a casa...
- Una buena película en nuestra sala de cine privada (proyecciones diarias a las 16:00 y a las 20:00)
Si le apetece disfrutar a fondo de estas maravillosas experiencias, reserve las que más le tienten y elabore un programa a su medida para vivir momentos incomparables.

Recomendamos

True to his taste for innovation and subtle reinterpretation, Pierre Hermé reinvents the traditional codes of Easter. Here, the egg gives way to a universe inspired by play, strategy and challenge. Chess pieces, puzzles and targets are transformed into gourmet sculptures, crafted with absolute mastery of textures and aromatic balance.
Dark chocolate with intense notes, milk chocolate with smooth, rounded flavors, and delicately caramelized blond chocolate are elevated into true, ephemeral works of art.












